Belts
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El cinturón es mucho más que un elemento de sujeción, es el ecuador del estilo masculino, el punto de encuentro entre la camisa y el pantalón que define la silueta. En la colección de cinturones de hombre de Mirto, elevamos este accesorio a la categoría de pieza de arte.
Confeccionados con la maestría de la marroquinería tradicional y utilizando pieles seleccionadas por su nobleza y resistencia, nuestros cinturones están diseñados para acompañar al hombre moderno en cada paso, desde la sala de juntas hasta el ocio del fin de semana.
La diferencia entre un cinturón común y un cinturón Mirto reside en la materia prima y en las manos que le dan forma. Trabajamos con piel vacuna de plena flor, la capa más resistente y natural del cuero, que garantiza no solo una durabilidad extrema, sino una belleza que mejora con el tiempo. El uso continuado otorga a nuestros cinturones una pátina única, contando la historia de quien lo lleva.
El proceso de fabricación combina tecnología de corte de precisión con acabados manuales. El tintado de los cantos, el pulido de las superficies y el cosido de los pespuntes se realizan bajo estrictos controles de calidad. Ya sea en acabado napa liso, con texturas grabadas (como el efecto saffiano o coco) o en ante aterciopelado, cada pieza respira autenticidad y lujo discreto.
Entender el protocolo es esencial para el hombre elegante. Nuestra gama se diversifica para cubrir todas las necesidades del armario masculino:
El cinturón de vestir (Dress Belt)
Es el rey de la formalidad. Se caracteriza por un ancho estándar
de entre 3 y 3,5 cm, ideal para deslizarse suavemente por las trabillas de los pantalones de lana fría y trajes de sastrería. Los acabados son limpios, generalmente en piel brillante o satinada, y las hebillas son discretas, en metales plateados o niquelados de líneas rectangulares.
El negro y el marrón oscuro son los colores innegociables para estas ocasiones. Además, ofrecemos innovadores cinturones reversibles, que ofrecen dos colores en una sola pieza mediante una hebilla giratoria, perfectos para el viajero de negocios que necesita optimizar su equipaje.
El cinturón casual y sport
Cuando la corbata desaparece, el cinturón gana protagonismo. Aquí entran en juego materiales como el ante (serraje), ideal para combinar con zapatos de la misma textura, o pieles con acabados vintage y envejecidos.
Los cinturones trenzados son un best-seller en Mirto, su estructura entrelazada no solo aporta una textura rica visualmente, sino que ofrece una comodidad superior al ser elásticos y ajustables en cualquier punto, sin depender de agujeros predefinidos. Son el compañero perfecto para pantalones chinos, vaqueros o bermudas en verano.
En el universo de la moda masculina, la coherencia es sinónimo de elegancia. La norma clásica dicta que el cinturón debe coincidir con los zapatos en color y, a ser posible, en textura.
- Zapatos negros de vestir = Cinturón de piel negra con hebilla plateada.
- Mocasines de ante marrón = Cinturón de ante en tono chocolate o tabaco.
- Sneakers o zapatillas blancas = Aquí la norma se relaja. Puedes optar por cinturones de tejido, elásticos tricolores o de lona que conecten cromáticamente con alguna otra prenda del look (como la camisa o un jersey).
Un error común es elegir la talla incorrecta. Un cinturón bien ajustado debe abrocharse en el tercer agujero (el central), dejando suficiente sobrante para pasar por la primera trabilla del pantalón, pero no tanto como para que cuelgue de forma antiestética. En Mirto, ofrecemos un tallaje preciso, pero también diseñamos muchos de nuestros modelos con sistemas de tornillo oculto en la hebilla, lo que permite cortar y ajustar el largo de la correa en casa de manera sencilla para un ajuste a medida.
Por su versatilidad y su condición de indispensable, un cinturón de Mirto es una de las opciones de regalo más acertadas. Ya sea para el Día del Padre, un aniversario o un detalle navideño, regalar marroquinería de calidad es regalar un objeto que perdurará años en el armario, recordando siempre el buen gusto de quien lo obsequió.